Ockegem, Johannes

Compositor

Belga Edad Media

Saint-Ghislain, h. 1410 - †Tours, Francia, 6 de febrero de 1497

No se conocen muchos detalles del compositor, ni siquiera se conoce con exactitud su fecha de nacimiento Es posible que estudiara con Binchois, pero sabemos que fue vicario cantante en Nôtre Dame en Antwerp en 1443-44. Poco después de esto, entre 1446 y 1448, entró al servicio de Carlos I, Duque de Borbón en Moulins (Francia).

Johannes Ockegem

Desde 1451 estuvo ligado a la capilla real de Francia, en París, donde estuvo sucesivamente al servicio de Carlos VII, Luis XI y Carlos VIII, al principio como capellán-cantante y después como maestro de capilla. También se le concedieron otros puestos en Notre Dame (París) y en Saint Benoît e ingresos, incluido el prestigioso y remunerador cargo de tesorero en la abadía de San Martín en Tours. Sus viajes, incluyendo uno a España en 1470 como parte de un intento de casar a Isabel la Católica con el duque de Guyenne, hermano de Luis XI, y quizá otro a Italia, le pusieron en contacto con algunos de los principales músicos del momento.

No se sabe mucho sobre la vida de Ockeghem después de la muerte de Luis XI en 1483, salvo que estuvo en Brujas y en Tours. Fue el principal representante de la escuela franco-flamenca de compositores de la segunda mitad del siglo XV. A su muerte recibió muchos tributos, incluyendo la elegía del poeta Guillaume Crétin y la de Jean Moulinet, adaptada musicalmente por Josquin.

Ockeghem pasó la mayor parte de su vida activa en Tours (Francia) y desde allí se desplazaba para realizar los cometidos que le eran propios de su puesto de cantor. Los cantantes de la época de Ockeghem eran contratados obviamente por su voz (la de bajo de Ockeghem era prodigiosa) y por su habilidad para componer alguna música si fuera menester. La falta de noticias sobre sus últimos años sugiere que se retiró al final de su vida debido a su avanzada edad. A su muerte, poetas como Cretin, Molinet y Erasmo escribieron odas de lamento, y Josquin Després y Johannes Lupi pusieron música a los dos primeros de estos poemas. Busnois, alumno del venerable maestro, le había dedicado en vida el motete In hydraulis.

El talento de Ockeghem para la música es palpable y le hace ser uno de los más grandes compositores de la historia de la música, es su habilidad para usar los más enrevesados recursos técnicos en sus composiciones sin que estos nublen su belleza. La música sacra de Ockeghem ilustra fielmente las concepciones teológicas del momento que le tocó vivir y refleja con un gran apasionamiento los dogmas de fe que representa el texto en cada momento.

Ockeghem fue un genio de la matemática, incluso más genial que Bach a la hora de conseguir rizar el rizo. Su dominio de los cánones en diferentes intervalos y su uso de las prolaciones y del «cantus firmus» ha eclipsado durante décadas lo hermoso de su música. Por ejemplo, en su “Missa Prolationum” sólo aparecen escritas dos voces, con instrucciones para que se canten cánones en diferentes intervalos y tiempos (prolaciones) para conseguir la obra a cuatro voces que es en sí esta misa.

"Salve Regina"
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