Dufay, Guillaume

Clérigo y compositor

Francés Edad Media

Cambrai, 1400?- †Cambrai, 27 de noviembre de 1474

Si su lugar de nacimiento es muy impreciso (Cambrai, Chimay?), sabemos sin embargo que recibió su formación musical en Cambrai, que era en esa

Guillaume Dufay y Gilles Binchois

época un centro importante de música religiosa, renombrado hasta el punto de abastecer de músicos a la capilla Vaticana. Desde 1409 perteneció al coro de niños de la Catedral de Cambrai. Siendo clérigo desde 1413-14, es posible que estudiara con Richard de Loqueville, maestro del coro de la catedral.

En 1419, mientras forma parte de la comitiva del obispo Pierre d' Ailly al concilio de Constanza (Alemania), conoce al Príncipe Carlo Malatesta, que lo contrata para la corte de Rimini, donde se quedará hasta 1428. Compone allí a sus primeros motetes y es ordenado sacerdote, antes de permanecer en Roma durante cinco años formando parte del coro del Papa Martín V (1428-1433). Cuando el Papa se vió obligado a huir a Florencia en 1435, Dufay marchó con él.

Sigue un período largo y ambulante, donde se lo ve sucesivamente en la corte del duque de Saboya en Chambéry, en Florencia (donde compone en 1436 el motete " Nuper rosarum flores" para la inauguración de la nueva cúpula), en la corte de Ferrara, de nuevo en Saboya, por fin en la corte de Borgoña, dónde se asocia con Gilles Binchois.

En la cumbre de la notoriedad -es un músico estimado por los monarcas, Charles VII y Louis XI a la cabeza-, regresa pronto a Cambrai (1439), donde dirige una maestría de niños. Este último período, interrumpido por estadías en la corte de Borgoña y de Saboya (1425-28), será el más fecundo de su actividad creadora. La música de Dufay, muy europea, se presenta como una síntesis de varias influencias, el arte frances de Guillaume de Machaut, cuyas obras ciertamente conoció, la modernidad armónica de la escuela inglesa (Dunstable particularmente), y el arte italiano, que frecuentó mucho en el curso de sus viajes.

 Si pretende simplificar la escritura a veces demasiado compleja del Ars nova (Machaut), es ante todo para privilegiar la expresión, en una perspectiva que anuncia el madrigalismo, en ciertos casos ya, con la indicación de partes instrumentales obligadas y características del arte del Renacimiento. Guillermo Dufay marca el principio de una gran época de la música francesa, la de la escuela franco-flamenca, cuyo brillo no dejará de extenderse hasta fines del siglo XVI.

"Alleluia" de la "Missa se la face ai pale"