Abelardus, Petrus

Filósofo escolástico y compositor

Francés Edad Media

Le Pallet, Bretaña, 1079 - †Chalon-sur-Saône, 21 de abril de 1142

Nació en la villa fortificada de Le Pallet, en Bretaña, cerca de Nantes. Su padre Berenger era hombre rico y le dio una educación esmerada. Abelardo se apasionó desde sus primeros años por el estudio; renunció a la carrera militar y estudió lógica y dialéctica.

Petrus Abelardus

Imbuido por un espíritu combativo se dedicó a viajar por diversas provincias para disputar dialécticamente con aquellos que practicaban ese arte. Aunque no se le menciona en la Historia Calamitatum, estudió Artes en Loches (al sur de Tours) entre los años 1095 y 1097, con Roscelino, considerado el padre del nominalismo. Aunque le acusó de triteista, éste le influenció de forma marcada en su juventud.

A los veinte años Abelardo se trasladó a París, cuya escuela episcopal era, a la sazón, la más famosa y la más concurrida; su jefe o cabeza era el archidiácono Guillermo de Champeaux. Teniendo a Guillermo como profesor estudió en París primeramente retórica, gramática y dialéctica, las disciplinas del trivium preparatorio de la formación de la época durante los años 1098 y 1100; posteriormente estudió aritmética, geometría, astronomía y música, que componían el quadrivium de estudios más avanzados en el año 1108, también con Guillermo con lo que obtuvo el título de Magister in Artibus.
Abelardo se inicia hacia 1112 en la docencia en Melún, Corbeil, y más tarde en la colina de Sainte-Geneviève, cerca de París (ciudad donde Guillermo enseña y donde fundará la escuela en la ermita de Saint-Victor. Ridiculiza a Guillermo en público por su realismo ingenuo, robándole así a sus alumnos. Guillermo abandonaría la enseñanza para refugiarse en Saint-Victor. Entre 1112 y 1113 se traslada a Laon, ciudad situada al noreste de París. Al igual que hizo con Guillermo, ridiculiza y rebate a su profesor de teología, Anselmo de Laon, ganándose su enemistad. En su autobiografía, como en el caso anterior culpa a envidia, los celos, etc. de sus problemas con éste.

Fragmento del cuadro "Les Amours d'Héloïse et d'Abeilard" de Jean Vignaud

En el 1114 regresa a París y triunfa en la escuela catedralicia de Notre-Dame como maestro laico. Motivo que puso nervioso a más de uno, por lo que se aprovecharía su relación con Eloísa para echarlo. Su escuela fue tan famosa, que, según dice Guizot, se educaron en ella un papa (Celestino II), diecinueve cardenales, más de cincuenta obispos y arzobispos franceses, ingleses y alemanes, y un número mucho mayor de controversistas, entre ellos Arnaldo de Brescia.

Además de la práctica de la enseñanza, Abelardo se dedicó a la música, componiendo en lenguaje sencillo y usando lengua romance, canciones que solazaban extraordinariamente a las damas y divertían sobremanera a los estudiantes. De esta época data su relación con Eloísa, sobrina de Fulberto, canónigo de la Catedral de París, a quien conoció alrededor de 1115; éste le confía la educación de su hija a Abelardo, se enamoran y durante un tiempo mantienen su relación en secreto, durante los años 1117-19. El escándalo explota al saberse que Eloísa espera un hijo, que sería llamado Astrolabio.

Abelardo la secuestra y la lleva a casa de su hermana en Le Pallet, Fulberto exije el matrimonio (no sin la reticencia de Eloísa), que acaba celebrándose en secreto. Fulberto, en supuesto honor de ella, difunde la noticia, lo que molesta a Abelardo, quien envía a Eloísa al monasterio de Argenteuil. Fulberto, sintiéndose engañado, mandó castrarlo. Sobornó a un criado, y entrando con algunos servidores en el cuarto de Abelardo, entre todos le castraron y después huyeron. El criado y otro de los agresores fueron presos y castigados con igual mutilación y además con la pérdida de los ojos, y el canónigo Fulberto fue desterrado de París y se le confiscaron todos sus bienes. Abelardo, humillado, se esconde durante un tiempo en Saint-Denis como monje, manda a Eloísa hacerse monja en Argenteuil.

En el año 1120, recuperado del trauma, marcha hacia Provins donde vuelve a la enseñanza y reunir numerosos discípulos. Protagoniza la polémica con Roscelino, plasmada en el De unitate et trinitate divina.

Entre el 1121 y 1122, su obra y él mismo son denunciadas, promovidos por Alberico y Lotulfo, alumnos de los ya fallecidos Guillermo y Anselmo de Laon. Se le invita al Concilio de Soissons donde le dicen que debe acudir para dar explicaciones, pero al llegar se da cuenta que le habían tendido una trampa. Sus enemigos ya han convencido al pueblo y a los jueces de que Abelardo es un hereje, y cuando se presenta ante los jueces no le dejan hablar, tan solo escucha su veredicto sin posibilidad de defenderse. Es obligado él mismo a quemar su obra y se le prohíbe la enseñanza.

Después de una corta estancia en el monasterio de Saint-Médard, en el año 1123 vuelve a Saint-Denis donde en un principio le acogen con simpatía. Pero pronto vuelve a ganarse enemigos al negar el origen apostólico (Dinonisio Areopagita), argumentando que según los textos durante la época en la que se fundó la abadía Dionisio no podía estar en aquel lugar, provoca un nuevo escándalo. Se ve obligado a retirarse a la soledad, cerca de Nogent-sur-Seine, en Troyes, donde funda la escuela del Parácleto.

De nuevo durante este periodo comprendido entre los años 1123-25, reúne multitudes que acuden a su escuela, dada que la fama de Abelardo a pesar de las acusaciones está más que nunca consagrada. Provoca nuevas polémicas, sobre todo con Bernardo de Claraval y con el orden de los premostratencos. Figuras principales en la crítica serían san Norberto, fundador en 1120, de la orden de canónigos regulares, y Bernardo de Claraval, abad de Clairvaux, punto poco distante del Parácleto. Este último, que había fundado pocos años antes el convento de Clairvaux, de extremo rigor y severidad, lideraba una corriente de fuerte crítica a la influencia helénica y arábiga sobre la teología cristiana. La vehemente crítica de la metodología y enseñanzas de Abelardo que realizara Bernardo de Claraval indujo a éste a temer, no injustificadamente, una nueva acusación de herejía.

En el año 1128, en uno de sus viajes pasa por el monasterio de Saint-Gildas de Rhuys (Morbihan), es nombrado por los monjes abad, de los cuales dejará en su autobiografía un retrato fatal de ellos. Un año más tarde, en 1129, ofrece el Parácleto para que se establezca un monasterio para Eloísa, la trae y la nombra abadesa.

En el 1132 deja Saint-Gildas, durante esta época debió elaborar su Historia calamitatum. Juan de Salisbury (1110-80), discípulo suyo en Sainte-Geneviève, constata (entre los años 36-39 aproximadamente) que Abelardo se encuentra de nuevo en polémicas, esta vez con la secta de los cornificienses, y que es conocido como el máximo maestro en lógica de su tiempo. Durante esta época redacta la Ética (Scito te ipsum) que dejara inacabada.

En el 1139, Guillermo de Saint-Thierry (1085-1148), abad de Cluny, recoje 19 proposiciones supuestamente heréticas de Abelardo. Bernardo de Claraval las remite a Roma (con tratado acusatorio) para que sean condenadas y visita a Abelardo para que se retracte. Abelardo pide una discusión pública en un sínodo.

Pero en el 1140 el sínodo de Sens deviene una nueva trampa, pues se le exige a Abelardo retractarse sin más discusión. Abelardo recurre al Papa y marcha hacia Roma. De camino, hacia el año 1141, se entera de que el Papa ha firmado la propuesta de Sens y que le condena por hereje a perpetuo silencio como docente. Durante este año redacta una Apología o Confesiones de fe, una especia de retractación, elabora el Diálogo entre un filósofo, un judío y un cristiano (inacabado) y termina la última versión del Sic et non. Murió retirado en el monasterio de Saint-Marcel, en Chalon-sur-Saône.

Abelardo también fue un importante compositor y poeta. Compuso canciones de amor para Eloísa, las cuáles no han sobrevivido. Posteriormente compuso aproximadamente cien himnos para el Monasterio de Argenteuil, lugar donde se había retirado Eloísa. Así mismo, compuso seis "Planctus" (lamentos) bíblicos, muy originales y que influyeron en el posterior nacimiento del lai, un tipo de canción que floreció en el norte de Europa durante los siglos XIII y XIV.

Gran parte de su vida es conocida gracias a su autobiografía, "Historia de mis calamidades" un escrito a modo de consolatoria como si lo escribiese a un amigo desafortunado. Aunque en ella se da una visión victimista por parte de su autor, nos sirve para hacernos una idea de la interesante y polémica vida de este peculiar genio.

"Planctus David "